Amalia, una ex actriz de radioteatro vive arrumbada, sin futuro cuando recibe una invitación a una entrega de premios. Y acto seguido, toca el timbre quien se presenta como su mayor admirador.

 

 

 

Autor: Andrés Caro Berta

Registrada en AGADU

 

Escena 1

 

(Amalia en pieza que puede ser de pensión, o de apartamento pequeño.

Elementos de cocina y living.

La mujer va reflexionando mientras hace distintas tareas, por lo que debe darse un monologado no apresurado)

 

Amalia- Ya no me queda ni el gato... ¿Para qué lo quería? Lo regalé. Me meaba por todos lados... Le compraba la mejor carne... Comía mejor que yo...  Había un olor aquí adentro... Pero lo extraño... Gato cargoso... Si al menos viviera en un lugar más grande... Pero esto es tan chico... Yo que viví en casas con fondos... Y esta soledad... Dicen que no es buena consejera... Eso siempre lo decía mi madre que en paz descanse... Decía: "La soledad nunca es buena compañera"... Bajaba los lentes hacia la punta de la nariz, dejaba la costura, y con la mano levantada sosteniendo la aguja con hijo, me lo decía, como una sentencia... Pobre mamá... Yo no la escuchaba... "A mí no me va a pasar", le decía... ¿Dónde estará? Dios se la habrá llevado... Todas las noches le rezo...  No solo a ella... Ah, se me acabó el gas... Me había olvidado... ¿Cómo caliento la leche?... El chiquilín, ¿estará el chiquilín? (Va a la ventana) ¡Nene! ¡Nene! Nunca está cuando lo necesito... (Vuelve) Mis rezos van a todos... No se pongan celosos, eh... (mira el techo) Papito... Jorge... Ay, Jorge, ¿por qué te fuiste? Me dejaste sola, ingrato... Sola y abandonada... Perdí tu amor, tu apoyo... Eras tú el que recordabas todo lo que yo fui... Sabías de mí más que yo... Y ahora, ni mis hijos se acuerdan de mí... ¡Qué se van a acordar de esta vieja!... Es por culpa de sus mujeres... Ellas les llenan la cabeza contra su propia madre... Y ellos son unos pollerudos... (Vuelve a la ventana) ¡Nene! ¿Dónde está? ¡Se me acabó el gas! Nunca está cuando lo necesito... (Vuelve) Parece mentira donde estoy... Con tantas cosas que me pasaron en la vida, y estoy aquí... En estas condiciones... Sin gas... Quería tomar la leche... Ya ni eso... Nunca suena el teléfono... Nadie se acuerda de mí... Claro, puras risas, puras risas cuando se acuerdan de visitarme... Pero están dos minutos y ya preparan la huída... ¿Quieren comer algo? No, no, gracias, recién comimos... ¿Los niños? Bien, bien... Bueno, me voy porque hoy hay partido y aproveché a pasar por acá... ¿Necesitás algo? Chau, chau... Y les digo algo y me responden: No empieces, vieja, no empieces... A veces quiero morirme... Y esa de al lado que se pasa riendo... Ya se le va a acabar... A mí me pasó... Reíte nomás, nena, reíte... Se te va a acabar... Claro, todavía sos joven y los tipos te buscan... Cuando se te caigan las carnes, vas a ver... Sola... Te vas a quedar sola... Y sin un peso... Dios mío... ¡Cómo engordé! Tener que lavarme yo misma las bombachas cuando hasta el presidente de Francia cenó conmigo... Bueno, era en la embajada, pero me invitaron... Y me aplaudían... Bravo, gritaban... Y yo, con aquel vestido negro con lentejuelas me agachaba picaronamente, mientras agradecía, mostrando mi busto... ¡No llevaba sutién! ¡Un escándalo! Era linda en aquella época, eh... Era coqueta... No este escracho que soy ahora... ¿Qué me queda? Recortes... Fotos amarillas... Recuerdos... Cuando me muera va todo al fuego... ¡Mire si mis hijos se van a sentir orgullosos de su madre! ¿Dónde dejé los lentes? Deben estar por acá... Pierdo todo... Dios mío... Ay, cómo me duelen estas piernas... Están llenas de várices... Acá están... Los encontré... ¡Este chiquilín de porquería! Ya sé que no tiene obligación... Somos vecinos... Pero debería la madre estar en la casa y no paseando por ahí... Y esa que no deja de reírse todo el día... La otra madrugada aullaba como si fuera una gata en celo... ¿Qué le hacen los tipos? En mi época éramos más recatadas... Ahora es cualquier cosa... Los hombres eran caballeros... Sí, había de todo un poco... Pero yo no me puedo quejar... Me trataban de bien... Tengo frío y sin garrafa... Y no quiero tomar la leche fría... Voy a distraerme un poco mientras tanto, veré algo en la tele... La novela está buenísima... ¿Dónde dejé el control? Me acuerdo cuando yo enamoraba con mi voz a los oyentes... "Con ustedes" decía el locutor, el querido Tato que en paz descanse, "Amalia Acosta" y yo presentaba el radioteatro después de él... Yo era la estrella principal... "Queridos amigos y amigas... Es un placer volver a reencontrarnos con el radioteatro de la tarde", decía y Albertito subía la música... "Como recordarán, en el capítulo anterior me encontraba en..:" y contaba lo que había sucedido... Me acuerdo de "Corazón de arrabal". Era la época de oro del tango... Juancito era mi galán... La gente preguntaba si éramos pareja.... En la vida real, claro... No, pobre... De tan flaco, asustaba... Además me sobraban admiradores... Ah, este chiquilín que no aparece... ¡Nene!... ¿Para qué quería los lentes? No me acuerdo... ¿Para qué los quería? La gente llenaba la fonoplatea y lloraba cuando a mí me pasaban cosas... Me acuerdo una vez que me dieron por gusto una hoja que no iba... ¡Qué malos! ¡Y qué mala que me puse! La gente parece que no se dio cuenta, pero yo estaba roja de vergüenza... ¡Qué tiempos! La otra tarde fui a la radio... ¡Y nadie me reconoció! La taradita esa que estaba en la entrada, detrás del mostrador me preguntó qué quería... Quería echarme... ¡Sí, a mí, que le di de comer a la emisora! Suerte que apareció Juanita, la discotecaria que tiene tantos años como yo pero parece mayor... Pobre, qué mal que está... "¡Amalia!" gritó y casi se le cae la dentadura (se ríe a carcajadas)... Ah, qué cómico... Nos abrasamos y estuvimos un rato largo recordando nuestros tiempos felices... Ahora... Ya no existo para nadie... A esa, como se llama, esa, pucha digo, Gloria... ¡Claro, con ese nombre! A ella sí la llaman... Ella que nunca hizo nada... Hasta en la televisión está... En ese aviso de jabón de lavar... ¿Cómo es? Bueno, no me acuerdo... ¡Me dio una bronca, verla!... ¡Yo que fui famosa y no me invitan a actuar en nada...! Voy a poner la leche al lado de la lámpara así se calienta un poco... No, mejor no... Capaz que la tiro... Si me vieran los oyentes haciendo estas ridiculeces... Estoy tan distraída... Eran otros tiempos... Hasta una vez aparecí por el teatro en carro tirado por caballos... Fue cuando promocionaban "Los tres mosqueteros"... La radio trasmitía desde ahí... La gente se apelotonaba para conocernos personalmente... Ja, algunos se decepcionaban... Ay, esta muela me duele... Pero voy al dentista y me la saca... Ya me amenazó... Señora, con su edad necesita dentadura postiza... Sí, claro... Que después se me esté cayendo todo el tiempo... Y al teatro entrábamos por la alfombra roja... Me regalaban flores... Aquel veterano quería casarse conmigo... Una noche me dijo que si no me casaba con él se mataba... (silencio) y se mató. Yo en ese momento ni corte que le di... "Que se joda", pensé...

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