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Categoría: Actividad teatral anterior a 2017

"SADE EL DIVINO MARQUÉS SUCUMBE ANTE LA VIOLENCIA"

¿QUIÉNES SON LOS PERVERSOS?

 

 

 

El Marqués de Sade y su sexualidad perversa y polimorfa (compartida por muchas personas antes y después de su existencia hasta en la actualidad, y seguramente en el futuro) han sido siempre motivo de estudios científicos, curiosidad humana, reflexión filosófica y expresión artística. Una mezcla de todo esto se da en esta muy buena puesta en escena a cargo del psicólogo Andrés Caro Berta en Teatro AGADU. 

 

Una admirable interpretación unipersonal del gran actor nacional Walter Rey, actor desde 1959, trabajando sin interrupciones en teatro, cine y televisión hasta la fecha. Integró diversas agrupaciones teatrales, actualmente es directivo del Teatro de la Candela, además es autor de obras para adultos y niños, obteniendo premios del Ministerio de Educación y Cultura, la Intendencia de Montevideo, la Federación Uruguaya de Teatros Independientes y premios Florencio. Ha trabajado bajo la dirección de destacados directores, entre ellos: Atahualpa del Cioppo, Antonio Larreta, Hector Manuel Vidal,  César Campodónico y Bernardo Galli. Fue nominado como mejor actor de reparto en 1998 por "Espectros" de Ibsen y fue nominado en el 2003 como actor principal por su actuación en "En la colonia penitenciaria" de Kafka. Se ha presentado con varios elencos en Buenos Aires, Córdoba, Miami y New York.

 

En esta oportunidad nos brinda un formidable papel de Sade, mostrando su locura perversa pero también su notoria intelectualidad filosófica y crítica de su época. Sobre todo de las ocultas y no menos perversas sexualidades de la clase aristocrática a la cual perteneció y la misma que le odió y condenó por escribir lo que hasta entonces se hacía mas nadie se animaba a publicar.

 

Estuvimos dialogando con el periodista, psicólogo, crítico teatral y de cine, escritor, dramaturgo y ahora director y autor de esta obra: Andrés Caro Berta.

 

> -¿Por qué hacer una obra sobre El Marqués de Sade?

 

Andrés Caro- A partir de los estudios de sexología de fines del siglo XIX, y los aportes de Freud al tema, se generó una caricatura de distintas opciones sexuales. Como siempre ocurre entre los hombres, el rótulo oculta el contenido. Sade fue un personaje extraño, un incomprendido, un hombre fuera de época, un individuo encorsetado que amaba la libertad pero pasó gran parte de su vida preso. Pero además preso por cosas absurdas y no por su propia literatura. Hubo mucho miedo, mucha hipocresía. ¿Es que Sade no era todo lo que decían? No, no es eso. Sade practicaba un sexo libertino, con flagelación incluida, orgías, pero estaba dentro de un contexto donde eso se practicaba asiduamente. Su pecado fue testimoniarlo. Dejarlo escrito en sus libros. Libros además que apuntaban a contar la violencia de las instituciones contra los individuos, desde siempre. Entonces, Sade molestaba. Y así le fue. Los surrealistas comenzaron una reivindicación de su figura. Fijate que lo que quedó (su hijo destruyó todo lo que encontró) es apenas una parte mínima de obras, ya  que las destruidas no tenían nada que ver con la sexualidad según sus propias palabras y sí con sus pensamientos utópicos que se adelantaron por ejemplo en un poco más de cincuenta años al marxismo...

 

> -Sos psicólogo, periodista, y ahora te metés en el teatro. ¿Por qué este giro hacia el arte dramatúrgico?

 

AC- Y sí, te puedo agregar otras labores como dibujante (tengo trabajos publicados), músico (más de 30 temas registrados en Agadu), en fin... La psicoterapia, como decía Freud, es un arte. En cuanto al periodismo, inicié la actividad hace 34 años. Ahora estoy desde hace siete años con esta maravilla que es "Estados Alterados" que va de 22 a 24 horas por la 1050AM (CX26) SODRE. He publicado artículos de Psicología en Relaciones y otras publicaciones. Edité un libro de cuentos que está agotado: "Adrenalina Montevideanis (nada será igual)". En cuanto al teatro, mis primeros escritos surgieron en la adolescencia. Ya llevo unas seis obras, pero nunca creí poder cumplir el sueño de dirigir. Y fue todo tan rápido... Aún no lo creo. Esta obra la escribí en una noche, aunque en realidad venía pensándola hacía años a través de los estudios de Psicología.

 

> -¿Cómo pensás que recibirá el público y la crítica tu estreno como director?

 

AC- Bueno, es toda una incógnita. Creo que se generó una expectativa especialmente por el nombre SADE. Es un llamador. Como dice el personaje, "todos tenemos fantasías, pero no las confesamos". En cuanto a la crítica, bueno, yo soy crítico de cine y teatro y te puedo decir que es una incógnita. Hay muchos factores que inciden. Me gustaría que los colegas disfrutaran de las entrelíneas que la obra plantea.

 

> -¿Con qué se va a encontrar el lector en la obra?

 

AC- Con un Marqués de Sade absolutamente humano, contradictorio, cansado, por momentos derrotado, agresivo, tierno, en otros presentando pelea. Un Marqués de Sade que expresa su particular visión de la sexualidad pero también su posición frente a la violencia de las instituciones (Estado, Iglesia, Justicia). Es interesante además que se de en un año electoral. Creo que algunos van a poder sacar conclusiones en relación a lo que hay que votar. El espectador va a quedar impactado. Eso te lo aseguro. La puesta es escena está quedando magnífica. Quiero decir con esto que el texto se ha enriquecido de una forma maravillosa con el aporte de cada uno de los que integran el equipo. Fijate por ejemplo en la música original. Daniel López e Inés Saavedra recibieron de mí el pedido de que realizaran (como concepto) una banda de sonido de una película, que tuviera una vida independiente de la obra. Y no te imaginás lo que hicieron. Está a nivel absolutamente internacional. Daniel Panarese está haciendo maravillas. Me está soportando con mis planteos y construye un perfecto ámbito cargado de referencias a la vida del Marqués de Sade. Y además  logró una página web que está formidablemente hecha; Nelly Ruocco es una exquisita profesora de expresión corporal; le aportó al actor todos los fundamentos para su movimiento en la escena; Roberto Estevez está haciendo un registro fotográfico que va a sorprender a más de uno; Ana María Bordoli es todo un descubrimiento en el vestuario; y  Walter Rey... No tengo palabras. Un hombre con tantos años en la actuación, la dirección y la dramaturgia ha puesto todo lo que tiene en la construcción de su personaje y va a conmover a los espectadores.

 

> -¿Cómo manejas la sexualidad especial del Marqués en la puesta en escena,  sobre todo en lo relativo a las denominadas "perversiones"?

 

AC- Cuando Freud planteó, en una época victoriana, su visión de la sexualidad generó un tremendo escándalo. Habló de las perversiones y quienes le siguieron se aferraron al lado moralizante (aún hoy, muchos colegas psicólogos siguen atados a prejuicios) Lo que planteó Freud fue que, ante la genitalidad fomentada por la Sociedad y las religiones procurando la procreación y priorizando la especie por encima del individuo, hay otras opciones.  Freud dice entonces, cada uno de nosotros tiene una actividad sexual donde además de un vínculo genital existen otros juegos que también apuntan al placer. Estos juegos son denominados por Freud como "perversiones" que no es más ni menos que etimológicamente, "otras versiones". ¿De qué? De lo genital. Y punto. No hay una postura moralista. Son otras formas de prácticas sexuales. Por tanto, el vínculo sado masquista en la medida que es un acuerdo entre dos, donde lo que se busca es el placer compartido, es otra forma de ver la sexualidad. El personaje dice que esto es un ritual que muchos confunden con la violencia real. Sade está con su partenaire en medio de una sesión de juegos sexuales de esas características, pero los fantasmas le persiguen, recuerda sus prisiones incluida La Bastilla, lo que hacen los reyes y los cardenales y los jueces, cosas peores que las de él, pero permitidas... Hasta que golpean la puerta de calle y aparece la verdadera violencia...

 

> -Hablando del destacado actor nacional Walter Rey, ¿cómo ha sido la experiencia de dirigir a un actor de trayectoria?

 

AC- Te lo decía anteriormente, una experiencia irrepetible. Fijate que esta es mi primera dirección y Walter como tú decís es un muy respetado hombre de teatro. Estoy aprendiendo muchísimo de él. Pero por sobretodo la humildad y el compromiso que ha puesto en esta empresa.

 

> -¿Buscás transmitir con la obra algún mensaje al público? ¿Cuál?

 

AC- Si, me parece bárbaro que me lo preguntes. Sí, quiero que la gente salga del teatro con tema para conversar, para discutir, procuro un final abierto para que podamos reflexionar. ¿Sobre qué? Sobre lo que nos ocurre cotidianamente; sobre los límites, sobre trasgredirlos, sobre los verdaderos sádicos que se valen de los aparatos del Estado, y de la Iglesia para lastimar, destruir, matar, sobre la sexualidad, sobre las fantasías sexuales, sobre las opciones, sobre el propio Sade...

 

> -¿Qué proyectos tenés para el futuro en el teatro?

 

AC- Buena pregunta y gracias por hacérmela. Quiero seguir. Mi idea es dirigir cine, pero ya no creo que pueda. Me encantó dirigir, creo que no está tan mal el resultado; siento que una obra artística es un aparato de relojería, debe funcionar como una partitura (como dice Walter), no deben existir pozos narrativos, todo debe estar en su lugar para que el producto sea bueno. Tengo dos obras de teatro ahí esperando que alguien se interese por ellas. Dos mías, una para adultos y otra para niños. Y también está pronta una adaptación dificilísima de un texto terrible como es "La Venus de las Pieles" de la contracara de Sade, el conde de Sacher- Masoch, de donde derivó el masoquismo.