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Categoría: CRÍTICAS Y NOTAS DE CINE

Véala, vale realmente la pena. Saldrá del cine asqueado de la política y los políticos.

 

 

Psic. Andrés Caro Berta (*)

Miembro de la Asociación de Críticos de Cine del Uruguay/ Fipresci

 

POLÍTICA Y CINE

 

Los ejemplos a lo largo de la historia del cine son muchos, y en la mayoría de los casos buscan denunciar hechos de corrupción, aunque hay ejemplos de propaganda política como en el cine nazi, el soviético entre tantos otros.

En EEUU siempre ha habido un cine "independiente" que ha sido un verdadero promotor de hacer público lo que se quiere acallar.

Desde el racismo, pasando por políticos corruptos y comprados, a complots de la policía a simples ciudadanos, convivencia con la droga, la mafia, la prostitución, entre tantos temas, casi siempre la tónica de las historias se centran en el héroe solitario que lucha contra el sistema y la teoría de la conspiración estatal.

 

Son muchos los títulos que se pueden incluir. Por nombrar apenas algunos: La red, Enemigo público, El informe pelícano,  El informante, La conversación quedando afuera películas trascendentes.

 

EL ACTUAL EMBAJADOR DEL MIEDO

 

Inicialmente, Frank Sinatra, ser realmente ambiguo que pertenecía a la Mafia y sin embargo era muy crítico con políticos corruptos, ya había realizado una versión de esta novela.

Ahora los nuevos responsables varían enormemente la historia (hay una Sinatra entre los productores) y la adaptan a los nuevos tiempos y nuevas tecnologías.

 

En los comienzos de los '90, bajo la administración Clinton se desarrolla la guerra de Kuwait. Una patrulla es atacada en una emboscada y algunos de sus integrantes mueren, los otros quedan con graves trastornos emocionales en tanto, uno de ellos de quien siempre se burlaban los demás, el sargento Raymond Shaw (Liev Schreiber) es quien logra sacarlos del lugar y se transforma en un héroe nacional.

Esto se da en medio de una campaña electoral donde su madre (Meryl Streep) senadora, es quien lleva adelante la estrategia para que su hijo termine finalmente en el sillón presidencial de Estados Unidos.

Esta meta, elaborada por años, tiene un apoyo fundamental. Una empresa de soportes técnicos es quien la financia y quien se beneficia con sucesivos contratos de ese país en distintas guerras del mundo. El título original del filme apunta justamente a eso, pudiendo ser traducido como "El candidato manchuriano", tal el nombre de dicha organización.

 

Entre tanto, el comandante del ejército de tierra de Estados Unidos, Bennett Marco (Denzel Washington) quien recorre las escuelas contando lo que ocurrió en la emboscada que le dio la fama a su compañero Shaw se cruza con otro camarada quien está teniendo serios trastornos mentales.

Es ahí cuando comienza a darse cuenta que no todo está bien. Él también tiene dificultades con el sueño, tiene imágenes que niega y que se van solo con determinados medicamentos, descubre que tiene en la espalda incrustado debajo de la piel un micro chip, y empieza a sospechar de todo y de todos, por lo que como suele ocurrir, es considerado como un loco peligroso.

 

NUEVAS PISTAS HACIA LA CASA BLANCA

 

El planteo a las autoridades primero militares y luego policiales, es muy claro. Hay un títere (Raymond Shaw) de la empresa manchuriana que va a ser colocado primero como vicepresidente, y luego como mandatario de EEUU.

Ello lo lleva a sufrir persecusiones, traiciones, logra entrevistarse con Shaw quien duda de sí mismo, habla con quien es candidateado a presidente quien sabe más de lo que parece, buscan asesinarlo, es controlado por los federales y finalmente… No, no les voy a contar el final.

 

AH… LAS MADRES…

 

El amor de la senadora por su hijo, el Edipo que tiene raya en lo patológico. Muerto su marido, ella impulsa a través de un trabajo meticuloso de años que su niño sea el presidente de Estados Unidos. 

Para ello no duda en asociarse con quienes le van a dar Poder, a cambio de muchos oscuros beneficios.

La película tiene la osadía de llegar a mostrar claramente el comienzo de una relación sexual entre ambos, algo impensable años atrás.

El beso tímido pero cargado de pasión que inicia la Streep a su hijo, que lleva supuestamente a otros terrenos más tórridos, el filme inteligentemente lo deja inconcluso cambiando rápidamente de escena.

 

RITMO ELECTRIZANTE CON FINAL EXCELENTE

 

Uno de los graves problemas que viene teniendo el cine norteamericano en este tipo de películas es que luego de un planteo de casi dos horas donde cada pieza encastra con otra, y uno está literalmente prendido a la butaca, en cinco minutos se resuelve torpe e infantilmente. Ocurre por ejemplo en  "Misteriosa Obsesión".

Sin embargo aquí el resultado es otro.

El filme se sostiene durante todo el metraje aumentando más y más tensión inteligentemente dosificada, y en los minutos finales se desborda con sucesos que no eran esperados y que unos dan paso a otros, como en un efecto dominó.

 

Véala, vale realmente la pena. Saldrá del cine asqueado de la política y los políticos.