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Categoría: CRÍTICAS Y NOTAS DE CINE

Impactante filme político contra Era Bush con un formidable Sean Peen.

 

 

FILME POLÍTICO CONTRA ERA BUSH

 

 DIAS DE FURIA

 

(THE ASSASSINATION OF RICHARD NIXON)

 

 Psic. Andrés Caro Berta (*)

 

Miembro de la Asociación de Críticos de Cine del Uruguay/ Fipresci

 

 

¿INCITACIÓN A LA VIOLENCIA?

 

 Se sabe que Hollywood es un reducto demócrata y que Sean Penn, en particular, no es un individuo que se calle lo que siente contra la Administración Bush.

Con estas dos premisas, este filme eminentemente político hacia la interna del país del Norte, permite lecturas más actuales que las que plantea su anécdota.

 

 "Días de furia", título absolutamente anodino que esconde el verdadero título en inglés: "El asesinato de Richard Nixon", un acontecimiento que estuvo por cumplirse.

 

Es 1974. Nixon está en su declive. Su administración teclea ante el fracaso de Vietnam, la corrupción y Watergate. Mientras aparece en la televisión, desde la Presidencia, dando mensajes  optimistas,  un perdedor, Samuel Bicke se inicia en las artes de la venta. Con unos cuarenta años, se enfrenta a una separación matrimonial no deseada (la esposa la interpreta Naomi Watts) mientras por fin consigue un empleo que puede darle muy buenas ganancias. Distanciado de su hermano Julius  ( Michael Wincott ), quien es un destacado hombre de negocios, Bicke trata de encontrar una oportunidad que lo saque de la miseria personal en la que se halla. Pero en esta jungla donde triunfan los mentirosos (con el presidente a la cabeza) su idealismo apoyado en la sinceridad y la verdad no son armas beneficiosas para avanzar.

 

Y el empleo de vendedor de una mueblería no lo ayuda en ello. El dueño y el hijo de éste tratan de demostrarle las mil formas de mentir a los clientes para que estos compren contentos lo que les quieren ofrecer.

 

Allí las críticas sociales del guión arrecian: Dale Carnegie es el modelo elegido por estos sátrapas que además tienen como ídolo a Nixon, ya que, dicen, ha sido el que les ha vendido más "paquetes" a la Nación… Perdía Vietnam en plena campaña electoral y en cambio de aceptar la derrota mintió apostando a la victoria y el electorado volvió a elegirlo, entre tantas otras cosas.

 

Aquí, las similitudes para un norteamericano medio con Bush son más que evidentes, y ese apuesta a una concientización de lo que está pasando actualmente.

 

Pero, Bicke rechaza la mentira y no sabe cómo resolver su vida. De esa forma, poco a poco se va empantanando en la depresión y el aislamiento.

 

 

NO ES NEGOCIO LA VERDAD

 

 Este hombre idealista viendo en la televisión a Los Panteras Negras les da consejos luego, en el propio reducto de ellos que son realmente interesantes. Les dice que no vale que ellos se aparten del resto de la Sociedad. Que él es blanco y sin embargo está del lado de su lucha.

 

Decide arriesgarse con un amigo mecánico, Bonny (Don Cheadle) a construir juntos un proyecto de venta domiciliaria de neumáticos y para ello pide un modesto préstamo bancario al Estado, pero el mismo luego de muchas semanas de espera es rechazado, y Bicke sospecha que es por el color de piel de Bonny.

 

La esposa comienza a salir con otra persona, sus hijos comparten momentos con esa nueva pareja, y recibe un cedulón donde le informan que su ex mujer le pide el divorcio.

 

Todo ello lo lleva a desinteresarse por el empleo de vendedor de muebles y comienza la caída. Se torna vulnerable, comienzan sus ideas paranoicas contra los mentirosos y entre ellos aparece uno, el más grande del momento, el que le miente a la Nación. Richard Nixon. Entonces, ¿qué se puede hacer para pasar a la Historia como el salvador? Matarlo.

 

 DESPUÉS DE LAS TORRES GEMELAS

 

 Las analogías con lo que ocurre en la actualidad en Estados Unidos son evidentes. Y allí el filme se transforma casi en una apología del crimen, porque va llevando al espectador medio a creer que esa salida, la de secuestrar un avión (no es casual esa referencia cuando quedó muy borroso en la información un avión que fue derribado antes de llegar a la Casa Blanca, durante el episodio de las Torres Gemelas) es una de las formas de  terminar con una Era.

 

 

PENN BRILLANTE EN HISTORIA REAL

 

 En uno de sus mejores papeles, Sean Penn marca el pulso de la película. Todo está para su lucimiento. Cada gesto, cada mirada, cada palabra es un regodeo para el espectador.

 

Y por supuesto un guión magnífico apoyado en los hechos reales de 1974, de un anónimo Bicke que fue dejando grabaciones realizadas en los dos o tres últimos meses de vida, la mayoría enviadas a Leonard Bernstein. También es verídico que fuera un vendedor que se frustraba con sus pocos éxitos y el que realizara un pedido de préstamo fallido. Además de  su admiración por los Panteras Negras.

 

Lo es también su fracasado  intento de matar a Nixon, y el secuestro del avión a partir de conocer la noticia de un francotirador de New Orleáns, Jimmy Essex y de un piloto que aterrizó un helicóptero robado en los jardines de la Casa Blanca.

Los noticieros que aparecen al final son reales y fueron trasmitidos por la CBS y NBC en su momento.

 

Durísimo y apasionante filme cargado de historia actual para el que la quiera leer.

 

 (*) Crítica publicada en Diario Cambio y Arte7