MENSAJE DEL PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD URUGUAYA DE SEXOLOGÍA, EN EL II DÍA NACIONAL DE LA SEXOLOGÍA
El pasado 8 de abril 2011 se llevó a cabo la celebración del II Día Nacional de la Sexología. En la sala Paulina Luisi, del Palacio Legislativo la directiva de la Sociedad Uruguaya de Sexología, junto a referentes de otras dos sociedades presentaron a los nuevos egresados del curso de Educadores Sexuales, además de presentar dos nuevos departamentos: el de Documentación y el de Investigación
El Presidente, Psic. Andrés Caro Berta finalizó el acto con las siguientes palabras:
HACIA EL GOCE RESPONSABLE
MENSAJE DEL PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD URUGUAYA DE SEXOLOGÍA, EN EL II DÍA NACIONAL DE LA SEXOLOGÍA
Voy a contarles un pequeño cuento
Había una vez dos niños, una niña y un niño que vivían disfrutando de su vida al lado de un padre todopoderoso, que si bien los controlaba, los cuidaba y amaba profundamente, porque eran la imagen de él, por lo que se sentía feliz y orgulloso
Los niños fueron creciendo y un día, al verse reflejados en el agua notaron cosas que ellos nunca habían intuido, descubrieron que estaban desnudos. Y vieron que eran distintos. Comenzaron a observar al otro y a sí mismos, tocaron, sintieron, se excitaron y eso alertó al padre que, se dio cuenta que habían transgredido la norma impuesta de no saber, como dato fundamental para permanecer al lado de él
Los niños, que estaban creciendo, sintieron vergüenza por los descubrimientos y las palabras del padre que eran censurantes, culpógenas, y no supieron qué hacer.
Trataron de taparse con lo que encontraron, pidieron disculpas y suplicaron perdón, pero el padre se tornó terrible. Los despreció diciendo que ya no eran hijos de él y así, los expulsó de su lado.
Y antes, les sentenció ideas terribles de lo que les iba a pasar de ahí en más.
Y puso en la puerta de la casa a otro padre, tío de ellos, para que nunca más pudieran volver a lo que había sido un paraíso
Así, los dos niños convertidos en adolescentes y luego en adultos crecieron, formaron familia y debieron cargar con el peso de ser rechazados por el padre que procuraba que nunca dejaran de ser niños e ignorantes.
Esa es la cultura que debemos derribar. La cultura del pecado, la cultura de la desinformación
Ahora les voy a contar otro cuento.
Había una vez unos señores muy señorones, muy sabios, de traje y corbata, algunos de ellos de túnicas muy blancas, que habían estudiado mucho y sentían que debían cuidar a los demás como si fueran sus hijos e hijas, especialmente a estar últimas, para que no hicieran cosas que no debían, tentados por los instintos difíciles de manejar
Entonces escribieron preceptos, libros, notas donde instruían a esos hombres y mujeres de lo que estaba bien y lo que estaba mal, lo que se debía hacer y lo que no, otra vez el pecado, pero esta vez desde el valor médico y las leyes, y entonces se generó la cultura de la patología y la culpa
La sexualidad pasó a estudiarse desde el pecado, la patología y la culpa, desde la advertencia, las buenas costumbres, los peligros de descarriarse, los cuidados que se deben tener para no enfermar y enfermar al otro
Así, lo sensual, lo erótico, pasó a ser terreno prohibido
Claro, los seres humanos somos transgresores. Y por encima del pecado y de la patología se filtró el deseo, la necesidad, el disfrute, el goce
Hoy estamos en un cruce de caminos. Quizás, tratando de vencer esos paradigmas del sexo visto como pecado o desde la patología nos fuimos para el otro lado y nos tornamos algo permisivos y confusos, y sufrimos los adultos con adolescentes que reniegan de nuestras enseñanzas y bordean el peligro a modo, también, de provocación a tanta prohibición
Pero, en ese cruce de caminos, empieza a surgir una nueva cultura, la del goce responsable. La del disfrute de lo más hermoso y puro que tenemos, nuestra sexualidad, que no se limita sólo al acto sexual, sino nos abarca en todo desde que nacemos hasta que morimos
Este día nacional de la sexología, que instauramos hace un año busca, justamente, poder emitir un mensaje liberador y responsable
Una señal luminosa, cargada del disfrute de la vida, de los sentidos, de donde deriva la palabra sensual, que cuando se une al amor se transforma gracias al dios griego Eros, en erotismo
Apostemos a quitarle a este instinto el peso moral que implican esos dos paradigmas censurantes, cargados de miedo y disfrutemos el tiempo que nos toca vivir esta vida, que, hasta que no me digan lo contrario, es la única que tenemos, de una sexualidad plena, disfrutable y responsable de nuestros actos, buscando rescatar un concepto que se devaluó y pasó a ser mala palabra: El amor
Médico/as, psicólogo/as, educadore/as, parteras, musicoterapeutas, asistentes sociales, enfermeros y enfermeras, laboratoristas, amas y amos de casa, empleadas y empleados, estudiantes, abogados y abogadas, periodistas, peones, agricultores, oficinistas, guardas de ómnibus, obreras y obreros, secretarias y secretarios, deportistas, musicos, poetas, actores y actrices, legisladoras y legisladores, ministros y ministras, sexólogas y sexólogas y así podemos continuar nombrando uno a uno a los que tenemos una función que cumplir.
¿Cuál?
Todos debemos promover una cultura que busque el equilibrio entre los instintos y el vivir en sociedad, para neurotizarnos menos y procurar una vida más plena, donde la sexualidad se vea sí desde lo preventivo, sí desde no dañarse ni dañar al otro, pero también desde lo que es, un instinto básico y maravilloso que nos abarca todo nuestro ser.
Algún día la sexología llegará a las universidades y será materia de estudio, algún día la sexualidad dejará de ser bastardeada, temida, rechazada, desconocida, algún día nuestros cuerpos y nuestras mentes se sensibilizarán, se erotizarán procurando no partir desde el pecado y la patología, y sí desde el goce responsable.
Psic. Andrés Caro Berta
Presidente de la Sociedad Uruguaya de Sexología
Montevideo, Uruguay
9.4.11
(Si Ud. lo desea, deje su opinión)

La Dra. Magdalena Joubanoba y el Psic. Andrés Caro Berta


Directiva